Estructura floral amaderada
luminosa y con parte de misterio.
El perfume de la ultrafeminidad exorbitada
por la huella del hombre que lo rozo.
La nota de cabeza encierra un acorde de Vinilo,
chispeante y sexy como una mujer PARISIENNE
en sus tacones de aguja.
Luego arándano, fruto ácido, añade un toque de
de amargura, evocación, impertinencia
suavizada por la Mora, pulposa, chispeante, carnosa, símbolo de una sensual PARISIENNE.
El corazón floral está formado por la Rosa de Damasco, de una feminidad absoluta
que se armoniza perfectamente
con la Violeta, más empolvada, sensual y carnal, como el cuero en un vestido.
La nota de fondo aporta una estela amaderada intensa
Primero con Pachulí, el misterio por excelencia.
Y cuando la masculinidad del Vétiver
coquetea con el erotismo femenino del Almizcle y del Sándalo,
comprendemos que esta noche PARISIENNE fue una "noche de amor"